viernes, 5 de septiembre de 2014

Desfile de la independencia

A veces pienso que puedo ser etiquetado desde mala onda, contra, poco patriota, o nada “uruguayista”, o hasta de pesimista, si expreso lo que pienso; pero yo creo que no; al contrario; yo tengo la seguridad y la esperanza en mi país y en los uruguayos, de que podemos hacer las cosas mejor, bien planificadas, con profesionalismo, con trabajo y método, “ni a la carrera” ni de vuelta y vuelta”, porque lo que se hace a lo loco, no se hace todo lo bien que se puede hacer; y esa idiosincrasia se refleja, tanto en los grandes temas nacionales, como en pequeños sucesos como un desfile patrio, por eso, y de todos modos, quiero compartir algunas observaciones a propósito del desfile cívico militar y su contexto, el pasado 25 de agosto, día de la independencia de nuestro país. Yo soy de los que piensa que para presentar algo, para mostrarlo al público, debe valer la pena, debe ser interesante, algo prolijo, estético, bello… si ni siquiera se ensayó una vez, no creo que sea importante, ni respetuoso, ni para la gente, ni para la patria, salir a caminar por el medio de la calle principal. Porque si es un desfile, nos referimos a una manera de desfilar, una coreografía, una postura, una actitud, un trabajo previo con los niños y educadores que van a participar, eso No fue lo que sucedió. En la mayoría de los casos; no todos, los niños y adolescentes “papando moscas”. Los responsables: de lentes de sol, con cara de “no tengo alternativa” y hasta alguno con auriculares; las coreografías, en general, improvisaciones de cinco días antes; le hago llegar mi reconocimiento a la escuela nº8 y al colegio Sagrada Familia, por su trabajo. Las moñas y corbatas, para cualquier lado, de todos los colores, algunos sin el uniforme correspondiente, a las risas, de charla, chicos y grandes, un casi corso, sin la más mínima solemnidad, me atrevo a decir, sin la más mínima idea de porqué se estaba allí. Pero, además, por favor! En el desfile del día de la independencia, no debería permitirse hacer publicidad! ( y no me refiero solo a la cadena de supermercados, había varias empresas) No es el momento, ni el lugar. Estamos celebrando la independencia? naaaaa… eso es publicidaaaaad! Ya lo dije, arriesgo a ser un contra, pero es que a mí no me gusta el país del “vale todo”, no me gusta el país del “por lo menos”. Nos merecemos más, nos debemos más. Por último, genial el cierre de la caballada, de las aparcerías, muy lindo, acorde, oportuno y bien presentado, pero los vecinos de calle Uruguay se fumaron toda la caquita de los caballos un buen rato… y no me venga con que la intendencia es la que tiene que limpiar… na! Yo ensucio. Yo limpio. Yo tiro. Yo junto. El país, del que soy hincha, del Uruguay que soy hincha y confío que llegará, es el de un desfile que irradie orgullo, alegría, patriotismo, y eso solo se consigue con planificación y trabajo. Sin empresas en un desfile de la patria y con una organización tal, de parte de las organizaciones participantes, que se prevea más allá de una pasada y se cuide de no causar molestias a nadie. Nos debemos más, no me gusta conformarme, con un “bue… salió!” o “hicieron lo mejor que pudieron”, porque muchas veces “lo mejor que pudieron” es una excusa, para no promover, para no exigir, para no tener que controlar. La gente adecuada, trabajo adecuado, resultado planificado. Viva la Patria!

No hay comentarios:

Publicar un comentario