viernes, 5 de septiembre de 2014
Tránsito l
Domingo 10 de agosto, 17.30 hs. Intersección de rambla costanera Cesar Mayo Gutiérrez y Apolón de Mirbek, en el puesto de control 4 integrantes del cuerpo de inspectores de Transito; paseamos con mi señora, ambos con cinturón de seguridad y mi bebé en silla, con cinturón en el asiento trasero.
Mi auto, año 2006 recién salido del service, frenos perfecto, luces todas funcionando perfecto, botiquín reglamentario en el baúl, cuenta con seguro de Porto, patente al día, títulos a nombre de mi esposa.
Costo, costo, costo…todo al día.
Nos damos el gusto de salir a pasear y tomar unos mates, los tres tranquilos.
Pasamos por el puesto de control como tantos otros salteños y turistas, que recorren el clásico tour dominical, sin problemas, sin que nos paren por ningún motivo.
Diez metros más adelante, me percato, que como nosotros, tomando unos mates, va una familia, o unos amigos, en un Fiat 147, medio - bastante destartalado, con una matrícula de Salto, chiquita, con un escudo viejo de nuestra ciudad, que seguramente tiene unos cuantos años de estar vencida.
… y trato de no pensar en el tema, y trato de mirar para otro lado, y trato, como dice Tomás Linn no sentirme “el nabo de siempre” que cumple con sus vencimientos, que no debe nada a nadie, que no gasta lo que no tiene, y que no compra lo que no debe, pero no tengo más remedio.
Si Señor! Soy un nabo!
Soy un bruto nabo!
Soy un nabo y estoy solo, porque pago y nadie me defiende, porque así como a mí, ni me pararon porque no había motivo; al que va con las luces rotas, al que va con la matrícula vieja, al que anda sin frenos, al que no usa cinturón tampoco lo paran…
Soy un nabo, porque cumplo y tengo todo en regla, cuando lo mejor es esperar el plan re – enganche!
Y no me malentienda… que no estoy haciendo política (partidaria), estoy protestando al sistema! A la demagogia!
Al hueso! no a la cascara!
Porque... vamos arriba! Pasaron varios colores y esa patente sigue ahí!
Pero claro… repito… yo soy un nabo! Un empleado clase media que paga todo y vive al día, hasta donde llego… no soy un emprendedor visionario… yo no bicicleteo acreedores porque llovió, o porque no llovió, ni jeteo auspicios, ni declaro la mitad, ni voy a tomar mate a ninguna departamental… no pongo, ni busco excusas, yo pago… soy un nabo… un reverendo nabo.
Que razón tenía Discepolo!!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario